Chopin, el eterno nostálgico

Una de las cualidades mágicas de Chopin es que, despúes de oir esta pieza, poco nos queda por saber del compositor. Fue todo un genio de la composición en general, aunque siempre resonará el ímpetu que le ponía a sus composiciones para piano, en mi opinión, las mejores que nunca ha compuesto.
Su brillantez matemática unida a su brillantez emocional le confieren una capacidad expresiva sublime y fácilmente reconocible. Aire pesimista y nostálgico al principio, aun poco más de optimismo conforme avanza, y nostalgia al final.

Una de las características más claras del pianista es que nunca abandona por completo la cadencia característicamente triste que acompaña toda su obra:

Esta es, sin duda, mi pieza favorita de Chopin. Desde un punto de vista de la ejecución, no es comparativamente complicado si lo hacemos con Bach:

Y la obra es, en mi opinión claramente más emotiva, y me recuerda, sin embargo, a otra obra de Beethoven cuando este también se hayaba triste y quiso entregarle la visión de un claro de luna a una joven ciega:

Así, clara riqueza expresiva y clarividencia musical, Chopin es mi compositor para piano favorito.

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Una respuesta a Chopin, el eterno nostálgico

  1. V dijo:

    Mmm… Chopin. Gracias, no lo escuchaba desde hace bastante. Eso sí, corta un poco con lo de “brillantez”, que le has cogido cariño y empiezo a tener celos, jaja🙂

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